Author: Xabi Otero
•5:05 PM
First-borns are natural leaders and often high achievers. The majority of politicians, spokespersons and managing directors are first-borns. They often come in two flavours: compliant nurturers and caregivers or agressive movers and shakers. Both are in control; they just use different methods. As a rule, first-borns are picky, precise people who tend to be punctual, organised and competent. The negatives are that they are often moody and occasionally lack sensitivity. They can be intimidating, particularly by pushing people too hard or refusing to take no for an answer. Sometimes they can be a bit 'know-it-all', and often they are poor at delegating, largely because they don't trust other people as much as they trust themselves. They also tend to be bossy, perfectionists and overly conscientious.

Last-borns are the world's cheerleaders. They have strong people skills and love to entertain and talk to others. They make friends easily and immediately make others feel at home. They're extroverts, energised by the presence of other people and probably not afraid to take risks. However, last-borns tend to get bored quickly. They have a strong fear of rejection and a short attention span. When the fun stops, they've had enough and want to check out. To some extent they're self-centred. They may harbour unrealistic expectations of finding a relationship that is always fun - and, of course, such relationships simply do not last.
Author: Xabi Otero
•11:41 PM
Todo comienza en el año 982, cuando Erik el Rojo fue desterrado de Islandia. Emprendió un viaje por el Atlántico Norte que lo condujo a un país desconocido, que denominó el Verde País (Greenland o Groenlandia en castellano).

Cuando describió ese nuevo país verde a los islandeses, quedaron encantados y fueron a comprobar aquella belleza. Sin embargo, para cuando volvieron Groenlandia apenas presentaba territorios verdes, por lo que acusaron a Erik el Rojo de mentir con el pretexto de atraer nuevos colonos.

A través del análisis actual de la composición isotópica de los hielos groenlandeses, se ha determinado un clima más templado en aquella época en la mencionada isla (entre los siglos VII y XII). Por tanto, es muy probable que abundaran áreas verdes más extensas que las que existen hoy día.

En cualquier caso, 25 barcos vikingos salieron de Islandia dirección Groenlandia, pero las duras condiciones impidieron la llegada de todos (11 naugrafaron). Se desarrollaron dos centros de colonización al fondo de unos fiordos bien protegidos. En las laderas crecía la hierba, que servía de pasto para caballos, cerdos, ovejas, ocas y otras aves. Las fuentes históricas describen una vegetación natural y unas cosechas que sólo pueden entenderse en un contexto notablemente más cálido que el de hoy.

Del siglo X al XII, las colonias vikingas fueron florecientes, ya que los arqueólogos encontraron restos de más de 300 granjas. Algunos incluso colonizaron Vinlandia, supuestamente al Norte de Terranova. Entre esta colonia y las de Groenlandia existía un intercambio: desde Terranova madera, hierro y cereales; desde Groenlandia pieles de foca, marfil o animales salvajes.

No obstante, sabemos que el clima comenzó a deteriorarse en el siglo XIV en toda Europa, y anteriormente en Groenlandia (Finales del s XII aproximadamente). Las focas emigraron hacia el sur, y con ellas las poblaciones esquimales (que dependían estrechamente estos animales), por lo que se juntaron dos poblaciones en un mismo territorio. Por si esto fuera poco, las temperaturas estivales continuaban descendiendo, empeorando así las cosechas. El avance de los hielos hacia el sur, así como la mayor frecuencia de tempestades, interrumpió las comunicaciones entre Groenlandia e Islandia.

Todo esto supuso el fin de la epopeya vikinga. Hasta el s XV, no se han encontrado testimonios escritos referentes a Groenlandia. Entonces, una nave noruega informó de que no quedaba ni un solo habitante y únicamente había nsobrevivido unos cuantos animales en estado salvaje.

Los arqueólogos han encontrado unos esqueletos que dan fe de la desnutrición y el raquitismo de aquellos últimos hombres, que apenas podían mantenerse con vida. Después de dedicar el corto verano a trabajar en sus granjas y campos, con un rendimiento cada vez más escaso, y a la espera del barco proveniente de Islandia que sería su salvación... Pero la ayuda no llegaba y el largo invierno se hacía cada vez más difícil, ya que no había leña para calentarse ni aceite para las lámparas. El último groenlandés murió, probablemente, de frío y de hambre.


[Fuente: Temporal sobre el planeta. Duplessy y Morel]